Heladas, menor oferta y el aumento en los costos de producción explican la fuerte alza proyectada en uno de los productos más consumidos del país
El precio del tomate en Chile podría alcanzar los $5.000 por kilo en las próximas semanas, generando preocupación entre consumidores y comerciantes. Diversos factores explican esta posible alza, principalmente relacionados con condiciones climáticas adversas y problemas en la cadena de producción.
Uno de los principales motivos es la disminución en la oferta debido a las bajas temperaturas registradas en zonas agrícolas clave. Las heladas han afectado el desarrollo normal de los cultivos, retrasando la maduración y reduciendo el volumen disponible para la venta. A esto se suma el aumento en los costos de producción, como fertilizantes, transporte y mano de obra, que han presionado al alza los precios finales.
Otro factor relevante es la estacionalidad. Durante ciertos meses, la producción de tomate depende en mayor medida de invernaderos, lo que implica mayores costos operativos. Cuando la oferta se reduce y la demanda se mantiene estable, el precio tiende a subir de forma significativa.
Comerciantes del rubro ya advierten que el valor podría seguir escalando si las condiciones climáticas no mejoran y si no se logra estabilizar la producción en las próximas semanas. De concretarse este escenario, el tomate se sumaría a la lista de productos que han experimentado fuertes alzas, impactando directamente el bolsillo de las familias chilenas.











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