sábado 7 de noviembre de 2026|Copiapó, Región de Atacama
COPIAPO

José y Vicente: la conmovedora historia de un padre de Copiapó que dedica su vida al cuidado de su hijo

Entre jornadas de trabajo, terapias y cuidados diarios, José ha dedicado gran parte de su vida a acompañar a Vicente, su hijo de 16 años, quien presenta una discapacidad severa y recibe atención en la Teletón desde que era un bebé. Una historia de amor incondicional, sacrificio y esperanza que demuestra la importancia de la familia y el apoyo de quienes hacen posible la rehabilitación.

Hay historias que no necesitan grandes hazañas para conmover. Historias que se construyen en silencio, con pequeños gestos cotidianos, sacrificios que pocos conocen y un amor que se demuestra todos los días. Esta es una de ellas: la de José y Vicente Cortés, un padre y su hijo de 16 años, cuya vida ha estado marcada por desafíos, perseverancia y el acompañamiento de la Teletón.

Vicente presenta una discapacidad severa, que incluye ceguera, y desde que era apenas un bebé ha sido parte de la familia Teletón. Su camino no ha sido sencillo, pero a su lado siempre ha estado José, su padre, quien asumió la responsabilidad de criarlo y acompañarlo luego de que, durante su primera infancia, fuera abandonado y un tribunal determinara que quedara bajo su cuidado.

Desde entonces, José ha debido aprender a ser mucho más que un padre en el sentido tradicional. Ha sido su cuidador, su compañero de terapias y, sobre todo, la persona que está presente en cada etapa de su vida.

Un padre que organiza su vida alrededor del amor

Para José, cada jornada comienza con una responsabilidad que va mucho más allá de llevar el sustento a su hogar.

Trabaja realizando pequeños empleos agrícolas, conocidos popularmente como pololos, durante media jornada. No se trata de una elección casual: organiza sus horarios para disponer de las tardes y dedicarlas completamente al cuidado de Vicente.

Su rutina incluye alimentación, ejercicios, acompañamiento y todas aquellas tareas que permiten responder a las necesidades de su hijo.

Detrás de esa organización existe una historia de esfuerzo que ha exigido paciencia, aprendizaje y una enorme capacidad de adaptación.

José recuerda especialmente aquellos años en que debía trasladarse con Vicente en brazos desde Ovalle hasta Coquimbo para acceder a la atención que su hijo necesitaba. Viajes que hoy forman parte de los recuerdos de una lucha constante por brindarle las mejores oportunidades posibles.

Teletón: mucho más que rehabilitación

En esta historia, la Teletón ha sido una compañía fundamental.

José reconoce la importancia que han tenido los profesionales de la institución, quienes no solo han trabajado en la rehabilitación de Vicente, sino que también le han entregado herramientas para desenvolverse como cuidador.

A través de los años ha aprendido técnicas, ejercicios y cuidados que hoy forman parte de la vida cotidiana de ambos.

Ese acompañamiento ha significado también encontrar personas dispuestas a escucharlo, orientarlo y ayudarlo a enfrentar los desafíos que surgen en el camino.

Porque la rehabilitación no termina cuando finaliza una sesión. Continúa en el hogar, en los ejercicios diarios, en la alimentación y en cada pequeña actividad que requiere dedicación y constancia.

Una red de apoyo que también forma parte de la historia

Aunque José es quien asume directamente el cuidado de Vicente, su camino no ha sido completamente solitario.

Profesores, terapeutas y otros profesionales que participan en la vida del adolescente forman parte de una red de apoyo que contribuye a su desarrollo y bienestar.

La comunicación permanente entre estas personas y su padre permite dar continuidad a los cuidados y aprendizajes, demostrando que el acompañamiento integral es fundamental tanto para quienes se rehabilitan como para sus familias.

En ese trabajo compartido, José ha encontrado respaldo para seguir adelante y continuar aprendiendo.

El amor de un padre que se demuestra cada día

A sus 16 años, Vicente ha recorrido un largo camino acompañado por su padre, quien ha debido compatibilizar la necesidad de trabajar con las responsabilidades de la crianza y el cuidado.

Su historia también permite visibilizar una realidad que muchas veces permanece fuera de las noticias: la de los padres que asumen el cuidado permanente de hijos con discapacidad y que reorganizan por completo sus vidas para acompañarlos.

José no necesita grandes discursos para demostrar lo que siente por Vicente. Su compromiso se refleja en las horas que dedica a su bienestar, en los esfuerzos por mantener su hogar y en su disposición a seguir aprendiendo para entregarle los cuidados que necesita.

La historia de José y Vicente es también un recordatorio de que detrás de cada proceso de rehabilitación existen familias, sacrificios cotidianos y personas que hacen posible seguir avanzando.

Desde Copiapó, ambos representan una de las tantas historias humanas que dan sentido al trabajo de la Teletón: un esfuerzo compartido en el que el cariño, el compromiso familiar y la labor de los profesionales se encuentran para construir oportunidades.

Porque, al final, esta no es solamente una historia sobre las dificultades que han debido enfrentar.

Es la historia de un padre que, cada día, vuelve a elegir estar junto a su hijo. Y de un amor incondicional que se expresa en cada cuidado, cada esfuerzo y cada momento compartido.