Lo que comenzó como un choque menor en Copiapó terminó en un insólito caso policial. Un sujeto fingió ser detective de la PDI para intimidar a un conductor de Uber, exigirle $100 mil y quedarse con sus documentos personales. Sin embargo, su engaño quedó al descubierto cuando los verdaderos investigadores lograron identificarlo y detenerlo.
Un accidente menor que terminó en una grave denuncia
Un insólito hecho policial quedó al descubierto en Copiapó, luego de que detectives de la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) de la Policía de Investigaciones detuvieran a un hombre acusado de hacerse pasar por funcionario de la institución para intimidar y quitarle dinero a un conductor de la aplicación Uber.
Todo comenzó cuando dos vehículos protagonizaron una colisión de carácter menor en la capital regional de Atacama. Sin embargo, lo que debía resolverse mediante los procedimientos habituales de un accidente de tránsito terminó convirtiéndose en una situación de amenazas e intimidación.
Según los antecedentes entregados por la PDI, uno de los conductores descendió visiblemente molesto de su automóvil y aseguró ser funcionario de la Policía de Investigaciones, exigiendo al otro involucrado una compensación económica inmediata por los daños ocasionados.
Lo amenazó con llevarlo a un cuartel policial
El individuo no solo afirmó pertenecer a la institución policial, sino que además habría utilizado esa supuesta autoridad para presionar al conductor de Uber.
De acuerdo con la investigación, el sujeto le advirtió que, si no pagaba los daños del accidente en ese mismo momento, sería trasladado hasta un cuartel de la PDI.
Ante esta situación, la víctima terminó entregándole 100 mil pesos, además de su cédula de identidad y licencia de conducir, documentos que el supuesto detective solicitó antes de retirarse del lugar.
El jefe subrogante de la Bicrim Copiapó, comisario Sebastián Bolados, explicó cómo ocurrieron los hechos:
“Oficiales policiales de la Bicrim realizaron una serie de diligencias investigativas tras un accidente de tránsito ocurrido en Copiapó, donde dos vehículos colisionaron levemente, provocando que uno de los involucrados saliera ofuscadamente de su automóvil indicándole a la víctima que era funcionario PDI y que debía pagar inmediatamente los daños provocados, de lo contrario sería trasladado a un Cuartel PDI”, señaló.
La verdadera PDI descubrió el engaño
Tras recibir los antecedentes proporcionados por la víctima, detectives de la Bicrim Copiapó iniciaron una serie de diligencias destinadas a identificar al responsable y establecer si efectivamente pertenecía a la institución.
Fue entonces cuando la investigación permitió descubrir un antecedente clave: el individuo jamás había sido funcionario activo ni en retiro de la Policía de Investigaciones, descartando por completo la supuesta condición policial que había utilizado para intimidar al conductor.
Con esta información, los oficiales continuaron las indagatorias hasta lograr ubicar al imputado.
“Con los antecedentes entregados por la víctima, se llevaron a cabo indagatorias que permitieron individualizar al imputado, descartando que sea funcionario activo o en retiro de la PDI”, explicó el comisario Bolados.
Terminó detenido por robo por sorpresa
Lo que comenzó con un sujeto amenazando con trasladar a otra persona hasta un cuartel policial terminó con el propio impostor enfrentando a la justicia.
La PDI informó que, tras establecerse los antecedentes constitutivos del delito de robo por sorpresa, detectives lograron dar con el paradero del involucrado y procedieron a su detención en flagrancia.
Durante el procedimiento, los funcionarios policiales también consiguieron recuperar los documentos personales que el conductor de Uber había entregado al falso detective.
El imputado, un hombre chileno y mayor de edad, fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Copiapó, instancia en la que fue formalizado por el Ministerio Público.
Un engaño que terminó frente a la justicia
El caso deja en evidencia cómo un accidente de tránsito de escasa gravedad puede transformarse en un hecho delictual cuando una persona utiliza una falsa identidad policial para intimidar a terceros.
En esta oportunidad, la denuncia y las diligencias desarrolladas por la Bicrim Copiapó permitieron esclarecer lo ocurrido, identificar al presunto responsable y recuperar los documentos de la víctima.
El sujeto que aseguró ser detective para exigir dinero terminó siendo detenido precisamente por los funcionarios de la institución a la que fingía pertenecer.
Hasta el momento, no se han informado las medidas cautelares decretadas por el tribunal ni si los 100 mil pesos entregados por la víctima fueron recuperados.
Fuente: Policía de Investigaciones de Chile, PDI Atacama.



