HISTORIA

Desierto Florido en disputa: Gobierno Regional alza la voz ante intento de Sonami por dejar sin efecto el Parque Nacional

La defensa del Desierto Florido vuelve a instalarse en el debate regional. Mientras la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) busca revertir la creación del parque nacional, el gobernador Miguel Vargas fue enfático en señalar que el desarrollo minero y la protección de la naturaleza pueden convivir. La controversia ya está en manos de la justicia ambiental.

Foto: Karl Grawe / Medios Atacama

Hay lugares que hacen única a nuestra Región de Atacama, y el Desierto Florido es, sin duda, uno de ellos. Ese espectáculo natural que cada cierto tiempo transforma el paisaje árido en un verdadero jardín lleno de vida hoy está en el centro de una controversia que enfrenta distintas miradas sobre el desarrollo y la conservación de nuestro territorio.

Todo comenzó con una reclamación presentada por la Sociedad Nacional de Minería (Sonami) ante el Segundo Tribunal Ambiental, con la que busca dejar sin efecto la declaratoria del Parque Nacional Desierto Florido, oficializada en 2023.

Según los antecedentes entregados por el Gobierno Regional, el gremio minero cuestiona los fundamentos técnicos utilizados para crear el área protegida y plantea una eventual afectación de concesiones mineras existentes en el sector.

No es el primer intento. Anteriormente, Sonami había solicitado al Ministerio de Bienes Nacionales invalidar el decreto que dio origen al parque, petición que fue rechazada. Ahora, la discusión continúa por la vía judicial.

“No todo el territorio puede estar disponible para ser explotado”

La respuesta desde el Gobierno Regional de Atacama no se hizo esperar.

El gobernador Miguel Vargas Correa manifestó su rechazo a la reclamación y defendió la necesidad de proteger uno de los patrimonios naturales más representativos de nuestra región.

Foto: Karl Grawe / Medios Atacama

Eso sí, la autoridad también quiso dejar algo en claro: defender el Desierto Florido no significa estar en contra de la minería.

Vargas reconoció la importancia que tiene esta actividad para la economía atacameña, pero sostuvo que también deben existir espacios donde la conservación de la naturaleza sea una prioridad.

“En Atacama, la minería tiene espacio para desarrollarse, pero no todo el territorio puede estar disponible para ser explotado”, señaló.

Y es precisamente ahí donde aparece una de las grandes preguntas de esta discusión: ¿cómo logramos seguir creciendo económicamente sin poner en riesgo aquellos lugares que hacen especial a nuestra región?

Un tesoro natural que también puede generar oportunidades

Más allá de la controversia, desde el Gobierno Regional plantean que el Desierto Florido podría convertirse en una oportunidad importante para el futuro de Atacama.

Turismo, investigación científica, educación ambiental, cultura y nuevos emprendimientos son algunas de las actividades que podrían desarrollarse en torno a este fenómeno natural.

La idea, según explicó Vargas, no es reemplazar a la minería, sino ampliar las oportunidades económicas y aprovechar de manera responsable los atractivos que ofrece nuestro territorio.

Y hay un dato que no pasa desapercibido: la creación del parque nacional fue resultado de un largo proceso de trabajo técnico, científico e institucional, con antecedentes de conservación que se remontan a varias décadas.

¿Qué pasa con las faenas mineras dentro del parque?

Uno de los puntos relevantes de esta discusión tiene relación con la actividad minera en los terrenos que comprende el área protegida.

De acuerdo con información del Ministerio de Minería, citada por el Gobierno Regional en su comunicado, se identificaron 21 faenas mineras dentro del polígono del parque.

De ellas, 17 se encuentran abandonadas, dos operan irregularmente, una está proyectada y otra tiene su etapa de exploración finalizada. El documento también señala que ninguna cuenta con una servidumbre constituida.

Estos antecedentes forman parte del debate sobre los derechos mineros y la protección del territorio, una discusión que deberá seguir su curso en las instancias correspondientes.

Foto: Karl Grawe / Medios Atacama

Atacama quiere que el mundo conozca su Desierto Florido

Pero mientras se desarrolla esta controversia, el Gobierno Regional también mira hacia un objetivo mayor: avanzar en las gestiones para que el Desierto Florido pueda ser reconocido como Patrimonio Mundial Natural por la UNESCO.

Se trata de una aspiración que busca poner en valor su biodiversidad, su importancia científica y la belleza de un fenómeno que atrae la atención dentro y fuera de Chile.

Por ahora, ese reconocimiento todavía es una meta por alcanzar.

Respecto del proceso judicial, el gobernador indicó que el Gobierno Regional esperará lo que determine el Segundo Tribunal Ambiental, ya que no cuenta con legitimación activa para intervenir directamente en esta causa.

Lo cierto es que el futuro del Parque Nacional Desierto Florido ha abierto una conversación que va mucho más allá de una reclamación judicial. Se trata de cómo queremos que crezca Atacama, qué espacios debemos conservar y cuál es el patrimonio natural que deseamos dejar a las próximas generaciones.

Y tú, ¿qué opinas?

¿Crees que en Atacama es posible encontrar un equilibrio entre el desarrollo de la minería y la protección de lugares tan especiales como el Desierto Florido, o consideras que existen espacios naturales que deberían mantenerse completamente protegidos?

Queremos conocer tu opinión. Súmate a la conversación y comenta esta noticia en nuestro Instagram oficial: @mediosatacama.